Hoy ha sido un día muy especial. Sorprendentemente desde las 11:46, he tenido gratas sorpresas. Y pese a ser de naturaleza solitario, he sentido el cariño de personas que de alguna u otra forma han estado siempre.
E-Mails, llamados telefónicos, incluso me han venido a ver. Ha sido fantástico, y tan sencillo.
Una de estas visitas, fué una persona de menuda y estilizada figura, de muy blanco aspecto, y una sencillez conmovedora. Tenía una dulce voz, y con su natural suavidad, me habló literalmente de un concepto conocido como:
"El jardín secreto"
Fué tan sólo un breve instante, apenas unos pocos minutos de cordial conversación, pero suficiente para quedar perplejo y que aquella frase no pasara desapercibida.
Quizás, a veces no seamos capaces de ver lo que por evidente se manifiesta como una reiteración, un mensaje, una pista que seguir.
Tal vez, no se trate de un lugar, sino, más bien de aquello que siempre está intrínsico dentro de nuestro ser, y que de alguna manera nos acompaña siempre en esta extraña forma de libertad, llamada soledad.
Es curioso, pero son cosas que sin buscarlas, las encuentro.
Que fuerte!. Empezó hoy 30/12/2008 aprox. a las 10:00 AM. una intensa sensación abdominal, que casi no puedo contener. Es extraño, se extiende hacia mis manos, como si fuese una corriente eléctrica, inunda mi cabeza y me impide concentrarme hasta en las cosas más simples y cotidianas. Siento una leve náusea. Debe ser un efecto secundario.
Quisiera saber la fuente, pero no logro detectar su origen. He llamado a mi señora hace poco, y ella detecta exactamente La misma sensación, y casi con la misma intensidad. Tampoco Sabe el origen, pero algo sucede, y no es algo entre nosotros.
Llamé a mi viejo y nada, llamé a mi mejor amigo, mi hermano Marco (alias camión, por lo gigante de su estatura), y nada.
Llamé a mi otro hermano, quería sabe si era mi madre, pero Nada. No tengo más amigos a quién deba llamar, por ende Se descarta un asunto familiar por mi parte.
Por el lado de mi señora, sólo confirmamos que el cáncer Que afecta a su padre, aparentemente da muestras de ser la hora tan penosamente esperada.
Asumimos entonces que puede ser ese el origen, pero aún así no lo creemos.
Entonces que es…
Ayer hizo demasiado calor, era casi imposible dormir, Pensar todo el día, acostarse pensando y despertar Pensando. Creo que es una insaciable sed de aquel Dichoso conocimiento. Al final, ya casi cerca de las 3:00 AM, atiné a ver una de los tantos capítulos de La serie Star-Trek, y el sueño me venció.
Son las 12:45, y la sensación no desaparece. Espero Que todo esté bien. Lo que realmente me inquieta es el Hecho de que no soy el único que lo percibe. Por lo Que descarto locura, paranoia u otro síntoma médico.
Mañana será un día especial, como para muchos, un día 31 de Diciembre, que como cada año le dedico un tiempo en soledad, para pensar y meditar. Resumen del año y esas cosas. Rezar tal vez, o por lo menos inventar una oración con muchísima fé, y humildad, por todos mis seres queridos, recopilando toda la energía que sea posible, necesaria para un nuevo y mejor año para todos, cobijado bajo la sombra de algún frondoso árbol. Luego, mucho más tarde eso sí, vendrá mi ya tradicional larga caminata nocturna por alguna de las calles de esta contaminada ciudad.
Son cosas simples y pequeñas, pero importantes en toda Transición. Y es por eso que me siento agradecido, de lo poco y nada que tengo, y sobre todo del amor recibido por tanto tiempo.
Quizás en la noche miraré al cielo, un poco antes del Nuevo año, y escucharé aquella vieja canción, que se repetirá una y otra vez, por siempre.
Bueno, bueno... merecido quizás... pero así es la vida. Tantas cosas escritas, otras pocas dichas, ser escuchado una vez más después de tantos años, y recordar otras tantas. Y ahora incomunicado en totalidad, sin siquiera unas migajas de pan.
Ni el gran Google me salvará esta vez, sin correo, sin blog, sin nada más que tratar de adivinar o imaginar dónde estás, o como estás. Tal vez sea lo mejor, no lo sé. Es una rara sensación de abandono.
No se puede tener todo en la vida, y no todo en la vida es armonía, todo tiene un precio, ya que debes dejas algo a cambio. Se entiende, Auque no se quiera aceptar.
Como evitar pensar, como evitar sentir, como evitar escuchar aquellas voces del socio que llevamos dentro, y que siempre nos recuerda quienes somos o lo que hacemos.
Como sea... siempre estás y estarás, y eso ya no depende de mi voluntad. Hay cosas en la vida que no se pueden apagar como una ampolleta accionada por un simple interruptor.
Es curioso, pero recuerdo un viejo dibujo de un rostro que siempre dibujaba desde niño. Aquel rostro blanco de mirada pura, con su ordenadísimo peinado de cola de caballo, siempre ahí, guardado en mi mente desde siempre. Tal vez, eso fue lo que vi aquel día, y pese a ello, sé que no es así como se gatilló toda esta historia. Por mi parte, fue una sensación genérica que se agolpaba en mi estómago mientras el pulso se aceleraba, y todo esto sin siquiera ver.
Es 29 de Diciembre, del 2008, y así siguen Pasando los días. El tiempo, impugnable y Abstracto ser, que nos arrebata nuestra niñez, Nos deja siempre una enseñanza, que casi Siempre es con dolor, y que es algo duro De aceptar a veces, el sólo hecho de que La vida debe continuar.
Es por este motivo que no debemos mirar Atrás, para así no convertirnos en sal, o En piedra, estática y sin evolución. Porque La vida se abre paso y es ahí donde debemos Estar, por el breve tiempo que sea necesario, Siempre entregando lo mejor de nosotros Mismos, con alegría, con sabiduría, con Esperanza.
Aunque alguna vez fuese llamado cobarde, Es una verdad que no me escondo como otros, Y he dado la cara, y he dado mi versión de los Hechos, y he tocado cielo sin cegarme a la Realidad o a mi propia responsabilidad. Y por duro o difícil que sea todo esto, aquí estoy, incomunicado una vez más.
Ohhhh!!!! Dios, no sé que decir. Serán sólo Palabras al viento, o alguna vez alguien Leerá todo esto. Ya no importa, porque aunque Nadie las lea, aquí estarán, y cada cierto momento Aparecerán, insaciables ante la grandeza de esta Nueva forma de vida llamada eternidad.
Después de todo un día Miércoles 24/12/2008, de un día maravilloso, soleado, alegre, vísperas de Navidad, pero que sin embargo, guarda la nostalgia de una sensación perturbadora.
Ahora ya es de noche, y todo continúa bajo el constante calor del desvelo.
Tal vez sea sólo ansiedad, quizás una arritmia cardiaca, un dolor estomacal que nunca cesa, y que aveces es muy intenso, como si fuese una señal, perfectamente definible y clara, pero ilógica y desovediente a la vez. Distrae, molesta, inquieta, y preocupa sobremanera. No obstante debe ser ignorada, dejada, encasillada, para que no duela más.
Seguirá así por toda una vida?, o el piadoso tiempo hará su meticuloso trabajo como siempre, y alejará poco a poco aquella extraña sensación. Eso, nunca se sabrá.
Son muchas las señales recibidas, como un mar de voces sacudiendo tus sentidos, unas más intensas que otras, pero una en particular, silenciosa en sí, siempre sobresale irreverente al resto, presuntuosa y vanidosa, que te trata de contactar, vigilar, o ver lo que ves, más allá de la distancia, más allá del mismo tiempo.
Ciertamente como todos sabemos, muchos personajes estan vueltos locos en fechas festivas, siempre en carrera sometidos por esta insistente sociedad, que nos impone el llevar una determinada vida, y tratar de mantenerla a toda costa. Digáis navidad y regalos, digáis verano y vacaciones, digáis fiestas patrias y chicha en mano, digáisdías santos y nos volvemos vegetarianos. Como sea, son costumbres impuestas, aprendidas, o simplemente aceptadas por nuestra tendencia al hábito. Sin embargo, siempre existen aquellos que se creen diferentes, o por lo menos lo intentan, y cuanto más insisten en ser especiales, más fácilmente caen en el viejo jueguito de seguir tendencias, por ejemplo, los góticos, los panks, los tatuajeros, los sofisticados, los místicos, etc... En general muchos personajes con un cierto aire de querer y pretender ser algo más que sólo un punto de esta sociedad impuesta. Tanto así, que ni los intelecutales se salvan de esta ley.
No obstante, existe un personaje, único en sí, que tras un sueño abstracto e incomprensible sólo buscó su propio camino, tratando de comprender más allá de lo que debía, y siguiendo una ruta incierta tras la hueya de una pocas miguitas de pan.
Sin objetivos, sin metas, más que con sólo la ilusión de poder entender y clarificar su propia vida, y entender que su existencia tenía algún propósito inusual. Al parecer embaucado en un camino eterno, del cual nunca podría escapar, pero con la conciencia limpia, procurando siempre lo correcto, aún pese a sus propios errores, virtudes y sus propios sentimientos.
Se sufre, pero se soporta, también hay alegría, y por cierto esperanza, y así, la vida continúa una y otra vez.
Unas pocas miguitas de pan, y será suficiente como para detenerse un instante bajo la sombra del tiempo y poder mirar al cielo, y decir gracias, por haber tenido el gratísimo privilegio de haber allado aquel divino camino incierto...
Muchas cosas suceden en la vida, y cuando han pasado tanto tiempo, todo obviamente cambia, y las personas que alguna vez fueron, ya no son. La esencia se mantiene, pero en definitiva todo cambia.
La verdad es algo que siempre debiese estar presente en cada instancia de la vida. Pero, que es verdad y que es mentira. Hasta que punto se pueden guardar los recuerdos de un pasado, los hechos de un presente, o las pretensiones de un futuro. Es una utopía, en donde el juego nunca para, y para bien o para mal, todo depende de como se digan las cosas, como se exponga un hecho, o como se administre la vida, o simplemente como se hace una entrega.
Existe un concepto claro, al respecto, que es la inteligencia emocional, un privilegio de sólo unos pocos. Algo que debiese ser parte de la usanza universal, pero que sin embargo no depende de la inteligencia en sí, ni de la voluntad de querer escuchar. Es una irracionalidad al igual que el egoísmo personal, carcome el pensamiento, sin permitir observar con claridad que los hechos de la vida son por algo, y que ese algo no es un fin condenatorio, más bien, es un hecho innegable de otro tiempo, sin pretensiones de perjuicio.
Es increíble, pero resulta emocionante el riesgo, y eso le da un sabor especial a la vida. Pero hasta que punto ese riesgo vale la pena. Es algo incierto, es como querer contar los dientes a un cocodrilo, uno por uno sin que este se dé cuenta. Es un absurdo pensar que no te verá, porque tarde o temprano se dará cuenta y te morderá con toda su furia, y lo que puedes perder en aquel osado acto ya dejará de ser divertido.
Por ejemplo, cada hombre es distinto, algunos tercos, densos, y violentos, otros unos eternos arrepentidos, fríos como escarcha y duros como hielo, observadores, misteriosos, tímidos, osados. Como sea, todos son distintos, así como las mujeres, no escapan a estas variedades. Son víboras, tiernas, dulces, agresivas, dóciles, inteligentes, obsesionadas, etc...
En fin, la variedad es muy amplia, aún así siempre hay un punto en común, que es la capacidad de sentir, y su diferencia, es la razón de como percibimos esos sentimientos. Es una cualidad humana, que distrae, distorsiona, nos obsesiona, nos persigue a través del tiempo, sinónimo de angustia, nostalgia, alegría, aquello que nos acelera el pulso tal como si fuese un miedo descontrolado, pero que no rehuimos, más bien que buscamos. Está siempre presente, independiente de que si las personas puedan o no verse, y que sólo basta el hecho de saber que existe. Es intangible, pero notoriamente presente, es algo que será así por siempre.
Tanta tontera, tan sólo porque la gente no es capaz de escuchar civilizadamente, ya que el egoísmo y el instinto los envuelven y no les deja pensar. Ese exceso los hace vulnerables e inseguros frente a la vida. Intolerantes a los sentimientos, y débiles ante el cambio.
Tal vez para algunos, la vida no sea tan emocionare, pero si mucho mas tranquila, y esa paz, tan buscada, pareciera ser una buena alternativa, a ratos.
Muchas veces quisiera decir lo que siento, pero siempre veo que esto afecta potencialmente a las personas, y los hace sufrir de alguna forma que no me gusta. Por mucho que les quiera, les aprecie o les ame, son tan sensibles, que basta una palabra, un llamado, un gesto, y su mundo se destruye y desmorona. Quisiera a veces, poder decir abiertamente mi propia necesidad de querer abrazarte, besarte y cobijarte entre mis brazos, que sientas un latido sincero incapaz de ser controlado o simulado. Que sepas que estoy ahí. Pero dicha cercanía duele, y hace doler. Se adhiere al intelecto, confunde a veces, y distrae de lo que como verdad debemos hacer.
Así son los sentimientos, indómitos, chúcaros, encarcelados por egoísmos ajenos, llenos de enormes roqueríos. LLenos de miedos y consfusos pensamientos.
Ojalá todo fuese mas fácil, si todo se pudiese decir, si todo en cuanto uno quisiera se permitiera cumplir, sería igual un conflicto en el que la libertad de unos chocaría contra la libertad de otros.
Hay quienes no entienden el verdadero concepto del tiempo, y envejecen en su porfía, incluso a costa de su propia seguridad e integridad. Imprudentes, ciegos, e irreverentes ante el riesgo y los resultados de sus actos derivados de su propia irresponsabilidad.
Cuanta pasión se puede sentir en un momento, que tan sólo en un instante se desvanece en el tiempo, destruyendo aquello que por años de duro sacrificio sea ha construido, con tanto cariño. Que tanta importancia podría tener un segundo en la vida, al punto de que toda una vida cambie en un segundo.
La gente no entiende, no comprende, no sabe, y muchos ni siquiera se imaginan la verdad. Muchísimos son los que creen lo que viven y no se dan cuenta en lo que están. Es una constante oscuridad que nubla hasta la visión del más hábil e inteligente. En general, todos creen que sus vidas ha transcurrido según lo que han visto y conocido, y que todos los años transcurridos, han sido parte de toda una existencia. Pero tan sólo basta con mirar un poco dónde estamos ahora mismo, para darnos cuenta que toda una vida, no fue más que un segundo, y que muchas cosas de las que guardamos están ahí, aún presentes desde siempre en nuestras mentes, como una condenatoria eternidad vigente.
Algunos obsequian flores, otros música, otros serán recordados por sus notables acciones, o simplemente por su olor. Como sea, todos tiene algo que aportar, tan sólo para permitirse estar vigentes en el recuerdo de la historia, una y otra vez, cautivos en tu mente, cada vez, que le necesites, ahí estará.
Es un acto de fe, de creencia, más allá de la propia cultura y hábito adquirido. Es un sentir que trasciende más allá del tiempo, sin mezquindad, sin objetivo, sin necesidad. Tan sólo un lindo recuerdo que generosamente, siempre nos acompañará por siempre.
Una banca y un pensamiento, tan sólo eso bastaba para intentar comunicarse a través del tiempo. Aquellos mensajes que alguna vez fueron, y que marcaron las vidas para siempre, en un afán sin precedentes, basado únicamente en lo más divino de un sentimiento.
Aquél joven, paseaba su miraba, donde algunas voces interrumpían constantemente su profunda meditación. Podía escuchar los molestos sonidos de la ciudad, incluso ciertos pasos de algunos que con su curiosa mirada se atrevían a interrumpir aquel divino momento. Podía ver las aves a través de sus sonidos, intentando sacar de su cabeza el constante rugir de aquella congestionada ciudad. Hasta que en un momento dado, los vehículos, por momentos, parecían casi desaparecer, y su pensamiento sólo se enfocó en un puro objetivo, ver a través del tiempo, aquellas claras imágenes de quienes alguna ves, estuvieron cobijados bajo la sombra de aquel árbol, tan solo compartiendo unos pocos pero gratísimos momentos, ya sea conversado, o simplemente sintiendo la compañía anhelada de la suave brisa del viento.
Algunas galletas, una bebida de tarro, y que más podía necesitar para compartir en soledad un momento tan grato, como la tranquilidad de su soledad. Algunos jóvenes jugaban con unas regaderas, mojándose y riendo como chicos traviesos en aquel día tan caluroso. Detrás, unas personas haciendo taichi, mientras un entusiasta ciclista se detenía muy cerca a contemplarlos. Algunas guapas chicas, se paseaban por ahí, otras no tanto, también. Algunas parejas, otros grupos de jóvenes, y en un momento dado una niña de rústica apariencia se atrevió a acercarse a pedir unas monedas. Situación que le produjo bastante desconfianza, porque le sintió, antes de que llegara a su lado, obligándole a ponerse de pie, mas que nada por desconfianza, y le aterrizó en el sentido de que no podía dejar de estar atento ni un minuto. Sacó una moneda de su bolsillo, pareciéndole barato comprar su tranquilidad. Por suerte, nada importante.
En un momento dado, por un buen rato, su cabeza se inclinó lentamente, y como buscando lo impensable miró el suelo, imaginando tal vez, que aquella arenilla seca tenía cierto parecido a la de una playa.
Cuando levantó su mirada, dejó su tarro bebestible, una crush, que dejó en su lado izquierdo, y que miró con cierto toque de nostalgia. Entonces fue que con lentitud cerró un instante sus ojos, mientras su brazo izquierdo se extendía apoyándose en aquella banca, y sus manos discretas trataban de abrazar el aire, como queriendo coger en la nada. Fueron tan solo cinco minutos en que su imaginación voló tan lejos y tan cerca a la vez, tocando muy suavemente con sus dedos detrás de un cuello imaginario. Entonces fue que empezó a sentir un calorcito muy notorio, más allá de la temperatura normal del entorno, y pudo capturar la sensación de estar efectivamente tocando el aire con sus manos. Era un hormigueo en sus manos, como si se agruparan millones de agujas clavándole directamente sobre sus palmas.
Luego terminó su música, y dejó aquello, para decididamente saciar con un momento de relax y esparcimiento aquel breve momento.
Su mente ya volvía en sí, cuando de pronto un teléfono vibraba anunciando un mensaje de texto. Así, es, la "publicidad" está en todas partes, y algunas más especiales y originales que otras. En fin.
Después de un rato, tan sólo se dedicó a contemplar a dos personas haciendo taichi, un oriental que enseñaba a un occidental.
Y la vida continúa... el trabajo debe seguir, porque la ciudad nunca duerme. Pero la verdadera libertad, no está en aquello que se nos sea posible de hacer, sino en aquello que en nuestro privado momento somos capaces de alcanzar a percibir. Más allá de las limitaciones del tiempo, más allá de nuestras propias limitaciones y prejuicios, estamos solos, en un constante silencio. Pero con la dicha de ser libres en nuestro propio pensamiento.
Ya habrá tiempo y tranquilidad para tomar un tema tan fascinante como la danza, que más allá de unos simples movimientos, se trata de una expresión, un arte, una entrega.
Según la real academia, esta palabra Se define como:
Interrupción o descanso momentáneo Que se hace en una actividad.
Fuente: http://es.thefreedictionary.com/receso
Nunca en mi vida, pensé que tendría que considerar esta palabra como una prioridad, pero así es. La cabeza debe descansar, y las ideas volver a ordenarse como debe ser. El camino trazado debe seguir intacto, y en su curso lógico. Parece fácil de decir, porque el papel aguanta de todo, pero es una necesidad.
Poco a poco, se vendrá la calma, porque así fuimos diseñados. Somos seres inteligentes capaces de adaptarnos ante la inclemencia y las dificultades de la vida. De eso se trata la evolución.
Como padres comprendemos nuestra naturaleza y responsabilidad de ser intachables ante nuestros hijos, y mostrarnos fuertes y robustos.
A veces, flaqueamos, porque no todo en la vida es color de rosa, y no siempre todo circula como lo esperamos. En cierta forma esa es la gracia de la vida, superar las adversidades, y seguir adelante.
Con los años, he aprendido que el humor es lo que mejor alivia las penas, y nos libera de la angustia. También debe existir voluntad de nuestra parte, para solucionar las dificultades de la mejor manera posible. Hacer una pausa, contar hasta 10, y continuar, ya más sereno, más tranquilo.
Dejar de lado aquello que nos acongoja, y cambiar el enfoque. Algo que muchas veces resulta difícil tarea, pero que finalmente se puede.
Respirar hondo, sentir el esfuerzo de un buen ejercicio, escuchar música movida, disco, rap, regetón, salsa, en fin, todo eso ayuda. Porque la pausa, no significa quedarse quieto pensando en el problema, sino, llenarse con otras actividades que nos desvinculen de aquel molesto ruido.
Alguien dijo una vez, que "Cuando un problema no tiene solución, deja de ser un problema".
Sentir puede ser un problema, pero Es inevitable, por lo tanto sólo hay que Dejarlo aún lado, y seguir con otra cosa Más productiva. Aunque parezca absurdo La vida consiste en eso. Nunca detenerse A tal punto que te coman las hormigas. Fluir y seguir con lo que se debe hacer, Porque no siempre lo que se quiere es lo Correcto, pero si es correcto seguir.
Una pausa, no tiene tiempo, sólo se Desactiva cuando el momento ha madurado Y la cordura es guiada por la inteligencia Emocional.
Alguien, también dijo una vez, que todo Resulta mejor con la cabeza fría, donde La razón administra al sentimiento.
Cuesta, pero si uno ve las cosas desde afuera, Puede entender mejor el entorno, y las cosas Ya no son lo que nos parecían. Tarea nada De fácil, pero es un ejercicio prudente.
Ser feliz es la clave, y esa felicidad hay que procurarla, siempre.