24 junio, 2012

Será!

Hoy vi un hombre admirable, de una grandeza y fortaleza única, que mientras caminaba frente a mí, sujeto de su mástil plateado, era capaz de confortar en una sonrisa su mejor anhelo y majestuosidad.

Pensaba en todo lo que significaba una vida, y el porqué de muchas cosas. Me sentía como un explorador en un mundo complejo, donde lo tangible y lo intangible se unen en un punto donde no hay marcha atrás. Porque en el fondo, no todo depende de una decisión ni de una fuerte convicción o voluntad, sino más bien, de un conjunto de eventos que no paran jamás.

No siempre es fácil aceptar una convicción, no siempre es fácil aceptar la dirección de un camino, y entonces nos preguntamos ¿Por qué?... y no nos damos cuenta de lo egoístas que somos, ya sea porque intentamos doblar la historia, o porque la dejamos rodar.

Aún así, queda su imagen vívida en mi memoria, y lo que admirable es ahora… inevitablemente, admirable será.


19 junio, 2012

Quería decir...

Quería decir… y apenas fueron unos pocos segundos, en su mirada estaba todo lo que necesitaba saber. Su vida no dependía de un acontecimiento, sino, más bien de una decisión, una que cambiaría el resto de su existencia y la de los demás. Finalmente, el universo no es quebrantado no por las cosas que creemos, sino por aquellos pequeños instantes que tomamos o dejamos.

Quería decir… muchas cosas, y no hubo tiempo, nunca lo hay, aún así, nada de lo dijera podría cambiar la decisión ya tomada, quizás forzada, más motivada por el miedo a lo desconocido, que por el pesar o el dolor intenso de un envase mermado.

Quería decir… y como siempre, guardé silencio, por prudencia, por respeto. Unas pocas palabras no cambiarían su destino, y sentía que nada de lo que dijera sería apropiado.

Quería decir… la verdad, sin tapujos, sin filtros, sin los temores al dolor extraño, pero su mirada me contuvo, y sólo le entregué un cálido abrazo.

Quería decir… y ahora lejos estoy, de lo que no veo, pero que siento… por algo.

Quería decir… y todo lo que digo, está aquí, guardado.

Quería decir… y cuanto más quiero decir, más cayo.

Quería decir… quizás algo importante, algo que pudiese dar alivio, algo que fuese fruto de una 
esperanza, pero no está en mis manos.

Quería decir… que tengo fe, y que creo enormemente en un Dios, en un ser Supremo, en un como quiera que se llame, pero percibo aquel dolor, el de ellos, el de otros… e injusto lo hayo.

Quería decir… pero el… el era un buen ser humano.

Quería decir… quería decir… y no lo hago.

Quería decir… y ya que saco.

Quería decir…


09 junio, 2012

Supuesta Normalidad

Llegaba tarde a casa después de una jornada agotadora. Se había quedado con un compañero de trabajo en un edificio en la oscuridad de la noche. El cansancio agobiante de sus componentes orgánicos les impedía encontrar la respuesta que necesitaban para resolver el problema que los acongojaba. Las ideas se empañaban en la revisión repetitiva de lo ya revisado una y otra vez. Todo estaba bien, pero algo no funcionaba, hasta el punto de parecer un karma. 

Sin resolver el enigma, volvió a su casa. Entró en silencio a su hogar, mientras todos dormían, y se dirigió a la cocina donde sació su sed de tranquilidad con un delicioso postre de electrones. Era ya muy tarde. Procuró dormir temprano, sus partes orgánicas lo requerían, no sin antes enviar un informe vía correo. 

Al otro día, lo inesperado sucedía en cada, trayecto, entre la restricción vehicular, la poca amabilidad de los colectiveros, y otros menesteres que siempre retrasan la partida. Lo bueno, que pese al frío, se fue conversando con la persona más importante de su vida, su pequeña, a quién no veía con la suficiente dedicación desde hace algún tiempo. Ese tiempo, aunque breve, era importante. 

Quizás eso necesitaba, un atraso, algo distinto, un evento, una ruptura de secuencia que cambiara su nuevo día, y así fue. Nueva jornada, y apenas llegó a la fábrica, la solución al problema ya se había anunciado, alguien había dado una idea, una tan obvia, que ni siquiera había sido considerada. Aún así algo faltaba, pero con la CPU más fría y recargada, sólo fue cuestión de algunos segundos y la solución estuvo nuevamente en sus manos. 

Al final, el problema era simple de resolver. Claro, después que se descubre la causa del problema, todo es fácil. No es el problema en sí una dificultad, sino el hecho de no encontrar aquella concisa y rápida respuesta cuando más se necesita, una respuesta que siempre estuvo al alcance de sus narices. Para cuando todo el sistema fue recuperado, la claridad en sus circuitos se impregnó de la secuencia de instrucciones que necesitaba, y la mecánica de sus movimientos fue recuperada. 

A los pocos minutos, tras hechas unas últimas comprobaciones, fue devuelto a la fábrica en perfecto estado, y todo volvió a una "supuesta normalidad". 

29 mayo, 2012

Quiero irme


Así comenzó una idea fija en su mente, que desembocó su mirada quieta a través de su ventana, en las alturas de un enorme edificio. La ciudad a sus pies, y sus pies con la necesidad de ir, y volar hacia ese espacio profundo que da la libertad, más allá de los límites y más allá de la rutina impuesta por el diseño.

Sintió sed, y quiso beber, pero pese a al vaso de agua que le acompañaba más un poco de azúcar, no encontraba saciedad en su inquietud. Los cortos minutos que le quedaban, le parecieron eternos, por lo que para saciar su sed, se puso a escribir.

Carecía de ideas claras, sus preocupaciones le agobiaban, y las tristes noticias mermaban su cabeza. No quería pensar, no quería sentir, no quería saber, de nada. Era una sensación extraña, quizás derivada del cansancio, del trasnoche, de las presiones. Nada de lo que hiciera podría cambiar el instante siguiente, y romperlo sería destruir lo que por años costó solidificar.

Sabía perfectamente que todo lo que sentía, iba más allá de los números, más allá del deber que todo ser humano debía cumplir a lo largo de su vida, su rutina, su inquebrantable secuencia. No se trata de seguir los ciclos que impone una sociedad, para sobrevivir, o para vivir con lujos, el dinero no era el tema, no lo era la moda, ni siquiera lo era el conocimiento, que siempre se busca en todas partes. Era algo más, algo que en lo más profundo de su ser le inquietaba sobremanera.

Quizás era uno de los pocos que se daba cuenta de ello, y cada vez que la nitidez iluminaba su mente, un evento se interpondría, como un distractor, como un brisa fugas que se lleva las cercanías y convierte a su paso, todo en olvido.

Lo único cierto, era el haber entendido el concepto de la identificación, aquello que permite que las personas logren conectar con otros o con el universo, y que claramente, sin importar el idioma, se produce un vínculo.

Escapar, correr rápido y lejos, volar, lograr entrar en el sueño más profundo, en la nada, o convertirse en un todo, sin límites, sin vendas, para poder ver como es en realidad la existencia más allá de lo que comúnmente día a día, hacemos.

Sólo sé que ya es el momento…, sólo sé que siento…, y es así de simple, porque ya no más quiero…, pero si quiero…, un poco más, tan sólo unos minutos más, unos de un momento que se viene luego… , así como dónde quiero irme ahora, justo ahora, que ya no queda tiempo.




16 mayo, 2012

Detalles


El ser, caminaba por esas callecitas en que todo es luz, donde los actores a veces se juntan y la gran mayoría son jóvenes que se reúnen a compartir algunos tragos, grata conversación y disfrutar de un momento de distensión.

Los rostros, en sus mayorías delineados en blancas y anguladas mejillas, denotaban un aire barrio, refinado y de buen gusto, ajeno a la oscuridad de un entorno mayor.

Muchos ojos claros se entrecruzaban en miradas curiosas ante el caminante errante, un ser que por demás, alguna vez fue comparado con un pan truca.

Sus pasos, como siempre,  eran largos y rápidos, nunca se detenía, ni siquiera a mirar un poco más allá de aquellos milagros que se desprenden de una arquitectura. Pero en esta ocasión, sus pasos se detuvieron por un segundo, y por segunda vez. Era un cine, uno pequeño que alguna vez mencionó de haber estado ahí, sin estarlo. Era curioso, la misma sensación, por segunda vez.

Prosiguió su marcha, imparable, como queriendo ganar a algo tan insanable como lo es el tiempo. No obstante, aquel recuerdo inundaba su mente por completo.

Es común percibir ciertas cosas, que muchas veces pasamos por alto, o que simplemente restamos importancia, pero hay detalles, pequeños detalles, tan simples como lo puede ser el brillo de una copa de vino ante el destello de las luces que emergen de los colgantes. Cosas que sin importar qué, aparecen de la nada, cosas que jamás debiésemos si quiera comparar o intentar de racionalizar, son únicas, cautivantes, místicas, gratas, no importa como se llamen, son importantes y no necesitan más.

Detalles, simples detalles, que por algún motivo nos hacen pensar, como si todo el universo cupiera en una postal, son… detalles, aquellos que por siempre presentes…ahí estarán.




15 mayo, 2012

Un día de locos


Un día de locos, es cuando crees que un día será de una determinada forma, y finalmente resulta otra.

Te levantas en la mañana y todo cuanto esperas, bueno o malo, se sucede carente de control, sin importar cuan metódico(a) seas, el flujo natural del movimiento se bifurca  tantas veces que en un momento dado ya dejas de contar.

Dónde quedan las emociones entonces, se diluyen acaso, agobiadas por el conjunto de eventos que hacen que corras cada día… para lograr qué….

Es gracioso, pero ya no hay tiempo para leer, incluso menos para escribir un poco. Una vez más la redundancia de aquella sensación sobre el tiempo, y un conjunto de preguntas que siempre fluyen en la mente, transformándose en algo cada día más tenue, pero no menos importante que un primer día.

Ahora que harás, irás a casa, o de parranda, o a viajes más allá de lo imaginable, o simplemente caminarás pensando vagamente en un porqué...

Finalmente se podría pensar que las cosas llegan por algo, y a su vez hay otras que se van por una buena razón. La existencia quizás no sea más que aquello que te permite existir en la mente de las personas que más aprecias, aunque sea por un instante, aunque sea por un momento, transformándose en eterno.

Ya es de noche, cuantas horas serán las que se duermen, y cuantas más, serán aquellas cosas, las que existan en nuestros sueños, aunque sea por un breve tiempo.

Real o no, definitivamente ha sido un día de locos, sin serlo.






10 mayo, 2012

Encuentro

Ahí estaba, a la salida de un banco, observándome, inmóvil, como esperando un reconocimiento, o una reacción de mi parte. No me había percatado, pero lo cierto es que de pronto sentí su presencia, antes que su mirada. Ahí estaba, más canoso, conversador, gentil, y siempre denotando su eterna sonrisa. Después de tanto tiempo, lo menos era un abrazo, y un grato instante de conversación, que se extendió por más de una hora.

Le acompañé hasta su guarida, donde pude ver como un caracol detenía la marcha de unos elefantes. Nos reímos de buena gana, pero el tiempo, como siempre vuela muy deprisa, y prontamente nos despedimos, no sin antes concordar encontrarnos a la salida del trabajo.

Se dice que los mejores momentos en la vida, son aquellos ocasionales, no planificados, y no forzados, y esta no sería la excepción.

Nos reunimos, y seguimos conversando mientras caminamos en dirección a su casa. Después de los apretujes, y algunos esfuerzos por salir de la masa de los medios de transportes, nos incursionamos en la oscuridad de un parque luminoso en las cercanías de la estación. Contemplamos los maravillosos colores de los juegos de agua, y su coordinación danzante, riendo un rato de buena gana.

Luego, continuamos la marcha, y mientras lo hacíamos,  me fue mostrando los distintos estilos de aquellas grandes casonas, con aire a barrio acomodado y antiguo.

Prontamente llegamos a una puerta, y tras unos breves elogios a la casa, entramos. El lugar era inmenso, una escalera principal a lo más puro estilo del Titanic, pero la mitad, muchos rincones adornado gratamente con cuadros de pintura y muchas flores. Todo estaba lleno de vida, una vida que en lo particularmente tenía un toque femenino muy familiar. 

Ahí me quedé un instante a solas en el living, contemplando, curiosamente, una pintura de un árbol, mientras el se fue a avisar a su familia de mi presencia.

Los minutos volaban, y en un instante de silencio y contemplación de aquella pintura que había cautivado especialmente mi atención, unas manos pequeñas se escurrieron sorpresivamente  desde mi espalda por entre mi negra chaqueta, tan negra como su hermoso cabello, manifestándose en un fuerte abrazo, lo que se tradujo en mutuo, después de tantos años. Fue un instante mágico, inesperado, apenas unos escasos segundos, donde pude percibir toda la fuerza de una ternura, una sonrisa, y sobre todo aquel eterno cariño que pese al tiempo, a la distancia, y la nula comunicación, aún prevalecía intacto, sano, y tan puro como aquellos primeros días de infancia.

Luego de eso, su marido, con quién habíamos caminado, me mostró la casa completa, todos sus detalles, su trabajo, los interminables arreglos producto del último fuerte terremoto, lo que consideré un trabajo impecable y admirable. 

Después continuamos con una cena, muy decorada, producto del cumpleaños de uno de sus, ya grandes hijos. Conversamos de buena gana, bromeamos un poco, y recordamos viejas historias.
 El breve espacio de tiempo, llegaba prontamente a su fin, y como siempre debía partir. Como siempre, pensando en mi familia. 

Me acompañaron a la puerta, y tras una larga despedida, frutas del campo, y un poco de miel, no  podía dejar de pensar en aquel último abrazo, y sus discretas y sencillas palabras diciendo…

"Tal vez nunca nos vemos, pero eso no significa que el cariño se pierda, mi niño".

30 abril, 2012

Cuidado, Cuidado


Es algo extraño, posiblemente sea una mera coincidencia, pero ante mí el título de una misma revista apareció bajo mis pies, dos veces, en la misma posición legible, diciendo... "Cuidado". No es nada sobre natural obviamente, pero si es curioso, lo suficiente como para acaparar mi atención y no dejar pasar por alto aquel detalle.

Es una hora más tarde, la luz del sol frente a mi ventana en las alturas de un edificio, deja entre ver el gran ojo de nubes que “observaba” a los transeúntes como hormigas, sobre las montañas. Así es el despertar de esta ciudad, bajo el frío de una nueva claridad, llamada “Cambio de Horario”. Hasta el minuto nada sucede, en “apariencia”, y habrá que esperar lo que nos depare el resto del día o lo que suceda durante esta semana.

Como sea… hermano., si lees esto, ya sabes a quién llamar.
Una vez te lo dije, tienes su teléfono, no lo olvides.






PD. Espero que esto sea sólo una sugestión, no obstante… He dejado mi último mensaje en uno de los relatos, y sólo podrá ser leído por aquellos ojos nuevos que después de mí... han de continuar.




27 abril, 2012

John Doe



Hay ocasiones que no te gustaría empezar todo de nuevo? Claro… desde cero, pero sin perder la sabiduría obtenida.

Bueno… Se dice que hay personas con ciertas cualidades, por ejemplo, la memoria o la carencia  de ella. No obstante, lo mucho o poco que se pueda obtener en la vida, depende de varios factores, que nos pueden conducir hacia un mundo lleno de comodidades y lujos, como también a uno lleno de preocupaciones.

John Doe (“Sin Nombre”), es una buena serie de televisión del año 2002, que comienza su narrativa con el despertar de un hombre en la soledad de una isla en las cercanías de Seattle, sin atuendos, sin identificación, quién desorientado cae al mar, siendo rescatado por unos pescadores, descubriendo inmediatamente que es capaz de hablar Kmer, un idioma Austroasiático.

Luego de ser rescatado, ya una vez en la ciudad, John rápidamente va descubriendo sus increíbles habilidades, como el poder hablar cualquier idioma, su inteligencia superior, su característica analítica y científica, y sobretodo su conocimiento infinito sobre cualquier tema o materia. Otras características de John, son una extraña cicatriz en su pecho, su visión en blanco y negro, y los repentinos destellos en que puede ver en color ciertas cosas.

Pero pese a todo… nada sabe sobre si mismo y su misterioso pasado.

Protagonizada por Dominic Purcell (de Prision Break), la serie nos aproxima hacia las maravillas que conlleva el ser poseedor de un gran don, el conocimiento infinito, y la curiosa habilidad de John para resolver enigmáticos casos y situaciones.

El final, no será develado tan fácilmente… Por algún repentino motivo (dígase costo, rating, o excusas varias), esta serie fue cancelada en su primera temporada, so pesar de sus fans.



12 abril, 2012

Fracción de Segundo




Apenas fue una fracción de segundo, y todo pareció tan claro como aquella vez en que era capaz de notar la blancura y la suavidad de las texturas. Fue esa misma extraña sensación, gratificante y a su vez inquietante.

He percibido un momento que no esperaba encontrar, uno donde la punta los zapatos se encuentra con su propio talón, uno dónde un ciclo se delata a si mismo sin que nadie se de cuenta. Pero en esta oportunidad ahí estaba, tan nítido ante mí, siendo inmediatamente arrancado de improviso, como cuando se reprime una anomalía al prender una señal de alerta.

Todo continúa normal, como siempre, nadie lo nota. Son cosas que no se pueden comentar, son fenómenos tan sencillos, pero tan complejos de explicar, que sin duda sólo se acuñarían en la incomprensión y rayarían en la locura ante la pobre visión de la mayoría.

Muchas cosas pasan por la mente, y lo mejor es tener a mano siempre algún elemento para escribir sobre algún suceso, sino se pierde en la nada por una distracción o por esta enfermedad impuesta, llamada, “olvido”.

Piensa en lo que has hecho hoy, y ayer, y antes de ayer… y hasta donde puedas recordad, sin duda si uno se pudiese grabar cada instante de si mismo, encontraría tarde o temprano un patrón, un punto de repetición, una tendencia inquebrantable, un hábito insoluble. Es una constante de acciones que nos impulsa y nos sumerge en una “necesidad”, una “tendencia”, un comportamiento que nos define y nos mueve.

“Oh!! Dios”, no puede ser… ya no puedo seguir escribiendo, ya no recuerdo, y curiosamente el computador se ha bloqueado inesperadamente, algo que se que ha más de alguno le ha pasado frecuentemente es último tiempo. Apenas he salvado este texto.

Coincidencia… no sé.

Pero todo ocurre… en apenas una fracción de segundo.

En una fracción de segundo…

En una fracción…

En una…

En…